Muchas veces Dios nos pide que le entreguemos algo y asi tiene que ser porque si no lo haces, Dios no te dara lo que te corresponde a ti y tu bendicion sera retenida.

Esto me paso a mi…

Un dia en la casa de una hermana, hubo una reunion a la que asisti. El tema a tratar era sobre lo que Dios nos pide y bíblicamente todos sabemos sobre el diezmo. Ella hablaba de que habran momentos en que Dios nos pediria algo mas que el diezmo y asi fue, a medio mensaje Dios hablo a mi corazon y me dijo claramente lo que tenia que hacer con una bendicion que recibiria.

Yo bien emocionado le conte a mi novia y ella apoyandome me dijo que tenia que obedecer a Dios.

Hasta ahí todo bien.

El tiempo paso y recibi la primera parte de esta bendicion que ni seria para mi, sino para un hermano en Cristo (tal como Dios me lo ordeno) y como yo ya era sabedor, se lo di al hermano sin arrepentirme.

Y hasta aquí, todo bien de nuevo.

Paso aun mas tiempo hasta que recibi la segunda y ultima parte de la bendicion que ni seria para mi, sino para un hermano…pero ahora tenia un problema, YO necesitaba esa bendicion urgentemente en mi vida e intente hacerme olvidadizo con lo que Dios me habia ordenado hacer, pero ni lento ni perezoso el Espiritu Santo empezo a incomodarme y recordarme que no era para mi, sino para alguien mas.

“Bueno y ahora que hare”, le dije a Dios, “si yo tambien necesito una bendicion de esas.”

Pero Dios en su amor me recordo de estas citas biblicas:

“…porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.” Mateo 6:8

Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?” Mateo 6:26

Ahora Dios me envio la bendicion que necesitaba y no tuve que tocar la que era para el hermano.

Esto me pone a pensar sobre como Dios nos prueba con ciertas cosas que son difíciles para nosotros, pero recuerda que si tu le das a Dios lo que te pide, Él te dara a ti cuando tengas necesidad.

Nuestra oración no debe ser: “Señor dame esto, dame aquello…” sino que debe ser: “Señor dame esto y yo te entrego lo que me pidas”.